Dos mujeres practicando yoga en una sala con luz natural, sentadas sobre tapetes rosados, con flores a su alrededor y una decoración sencilla en el fondo.
Mujer practicando yoga en un salón con suelo de madera, haciendo una postura de equilibrio sobre una mano y sosteniéndose con la otra en una pierna elevada, mientras mantiene la otra pierna en posición horizontal, en un entorno luminoso con grandes ventanas.

Estudio de yoga en Bilbao

En pleno centro de Bilbao,
Loratze Studio es un espacio luminoso, acogedor y cuidado al detalle.

Un lugar donde dejar fuera el ritmo del día a día y regalarte un momento para ti. Una sala diáfana con suelo de madera y mucha luz natural. Sin distracciones, sin ruido, sin nada que sobre.

El equipo de Loratze Estudio

  • Maitane

    [descripción pendiente]

  • Andrea

    [descripción pendiente]

  • Yasmina

    Terapeuta corporal y terapeuta Ayurveda. Especialista en Yoga Oncológico, Yin Yoga y Yoga inclusivo.

Mujer realizando una postura de yoga, con una flor en su hombro y sosteniendo un tallo de flor en sus manos, en un entorno interior con cortinas y paredes claras.

¿Qué hay detrás de cada clase?

Nuestra metodología · Vinyasa Align

Un estilo de enseñanza pensado para que tu cuerpo y tu mente se encuentren en el movimiento. En Loratze enseñamos yoga siguiendo la metodología YogaWorks, en la que nos formamos en California. No es solo un estilo de práctica: es una forma de entender la enseñanza.

Cada clase está construida para que sepas qué estás haciendo, por qué lo estás haciendo y cómo hacerlo de forma que cuide tu cuerpo y vayas aprendiendo e integrando de forma progresiva.

El resultado es una práctica que combina rigor técnico con fluidez y presencia.

Dinámica pero segura. Exigente pero accesible.

Los tres pilares de Vinyasa Align

  • Respiración

    La respiración guía la práctica. No es un añadido: es el hilo conductor de cada movimiento. Trabajamos la relación entre respiración y movimiento para que la práctica calme el sistema nervioso, no lo sobreexija.

  • Alineamiento

    Aprendemos a organizar el cuerpo de manera consciente y precisa en cada postura: cómo proteger las articulaciones, cómo crear espacio y estabilidad interna, cómo adaptar cada postura a cada cuerpo. Es el aspecto más técnico del método y el que más nos ayuda a desarrollar e integrar la parte física de la práctica.

  • Fluidez

    La precisión técnica no convierte la práctica en algo rígido. Las secuencias tienen ritmo y continuidad, integrando pausas, observación y adaptaciones individuales. Cuando nos movemos de forma fluida, el cuerpo tiene tiempo para adaptarse: los músculos, la fascia y las articulaciones reciben una carga progresiva que crea espacio poco a poco.